Historia
La localidad perteneció a Zayd Abu Zayd, último gobernador almohade de Valencia, hasta que en 1238 la reconquistaron las tropas de Jaime I. Después pasó al obispo de Segorbe y más tarde a los condes de Cirat; el último señor feudal fue el marqués de Dos Aguas. En 1610, tras la expulsión de los moriscos, se otorgó la carta puebla. En 1636 el justicia Roque Pastor plantó el olmo de la plaza que lleva su nombre. En el siglo XVIII se construyeron residencias de verano para familias acomodadas de Valencia.